[Con información de www.cisac.org] – La música de Billy Bragg incorpora un toque de punk a la tradición folk radical de Woody Guthrie y Bob Dylan, de moda en el Reino Unido cuando Billy tenía 19 años y residía en Londres. Sus letras, a menudo de contenido político, reflejan el compromiso del autor con los movimientos autóctonos que fomentan la tolerancia social y cultural y la justicia económica. También defiende abiertamente los derechos de autor y participó en la Cumbre del Derecho de Autor, celebrada los días 30 y 31 en Bruselas, Bélgica.
Pero aún existen desventajas: “¿Cómo conseguimos que nos paguen? ¿Cómo recaudamos las regalías por derechos de autor? ¿Cómo podemos vivir de esto? Este siempre ha sido el principal inconveniente. Pero, en cuanto al hecho de poder conectar al más desconocido artista inglés con el consumidor de Rochester, hemos inaugurado un nuevo paradigma. Hay más personas que pueden producir y distribuir sus propios materiales. (…) Volviendo a mi sueño de joven: hacer lo que quería y que me pagasen por ello. Aquí, la segunda parte es tan importante como la primera. Yo deseaba contar con libertad artística, pero necesitaba ganarme la vida también, y espero que las personas que asistan a la Cumbre me ayuden a lograrlo. Los dos aspectos están relacionados. Pues, aunque internet suprima a los intermediarios, no necesariamente elimina la posibilidad de que los demás podamos vivir del sector discográfico.”
"Esta es una época revolucionaria, pero el potencial de disfrutar de un mercado discográfico mundial sigue estando ahí. Sin embargo, las condiciones impuestas por las audiencias y el sector también van a evolucionar. Los artistas tendremos que afrontarlas, del mismo modo que lo tiene que hacer el sector, y será mejor que actuemos facilitando el acceso a la música, en lugar de prohibirlo. Si logramos trabajar en colaboración con los demás, en vez de enfrentarnos entre nosotros y, obviamente, sin actuar contra el consumidor, creo que podremos construir un nuevo sector discográfico con un potencial muy superior al antiguo. Lo único que necesitamos es contar con ciertas normas en el sector que protejan los derechos de los creadores y dar con la fórmula que nos permita seguir viviendo de la música sin suprimir la libertad artística y el talento.” (Para más información contactar a la autora del blog en autoresdelmundo@gmail.com)